BASE NAVAL DE EEUU EN LA BAHÍA DE GUANTÁNAMO, Cuba (Reuters) - El juicio a cinco prisioneros de Guantánamo acusados de planear los atentados del 11 de septiembre comenzó de forma accidentada el sábado, cuando los acusados se quitaron los audífonos y se negaron a escuchar una traducción de las preguntas del juez.
El principal acusado, Jalid Seij Mohamed, el autor intelectual confeso de los ataques con aviones secuestrados, se negó a responder a las preguntas del juez sobre si estaba satisfecho con sus abogados civiles y militares.
"Creo que el señor Mohamed declinará dirigirse al tribunal. Creo que está muy preocupado por la justicia del proceso", dijo su abogado civil, David Nevin.
Mohamed se mostró desaliñado y su larga barba tenía un tono rojizo. Vestía un turbante blanco y túnica blanca.
El acusado Ramzi Binalshbibh se puso en pie y después se arrodilló en el suelo del tribunal para rezar, mientras una serie de fornidos guardias en uniforme de camuflaje vigilaba de cerca sin interferir.
Otro de los acusados, Walid bin Attash, estaba atado a una silla tras negarse a asistir de forma voluntaria. El juez le liberó cuando prometió comportarse en la sala.
Cuando todos los acusados se negaron a llevar los audífonos que les permitían escuchar las traducciones del inglés al árabe de las preguntas del juez, el magistrado detuvo brevemente la vista y después la reanudó con un intérprete que ofrecía traducción audible a toda la sala.
Mohamed y los demás acusados, que podrían ser condenados a pena de muerte, se enfrentan a siete cargos derivados de los atentados de 2001, en los que murieron 2.976 personas en Nueva York, Washington y Pensilvania y que provocaron que EEUU emprendiese una mortífera, costosa y aún en marcha guerra contra Al Qaeda y sus partidarios.
Los acusados no aparecían ante el tribunal desde diciembre de 2008, cuando Mohamed intentó confesar y declararse culpable.
Cheryl Bornam, abogada civil del acusado Walid bin Attash, vestía un hiyab negro en la cabeza y una larga túnica negra, y dijo que el tratamiento de su cliente en Guantánamo había interferido con su capacidad de participar en el proceso.
"Estos hombres han sido maltratados", dijo Borman.
El juez dijo que hasta que se resuelva la cuestión sobre la representación legal de los prisioneros, los abogados no tienen espacio para actuar en referencia al tratamiento de los acusados. Pero los acusados siguieron negándose a responder a sus preguntas.
/Por Jane Sutton/