0

¿Cómo perder 10 mil pesos en un día?

Para que no caigas en estas nuevas "formas de inversión", te contamos una historia verídica.

10 oct 2016
13h04
  • separator
  • comentarios

Las nuevas “formas de inversión” como la Flor de la Abundancia, el Telar de los Sueños, Castillos o el Movimiento para Mujeres son esquemas piramidales de estafa. A los posibles miembros se les promete un rendimiento de hasta 800% a cambio de una pequeña inversión e invitar a conocidos. En el mejor de los casos, sólo perderás el dinero; pero en el peor quedarás con menos dinero y amistades.

Foto: iStock

Aquí te contamos la historia de una persona que participó en uno de estos esquemas. Para cuidar su identidad, le pondremos “M”. ¡Sigue leyendo!

Primero invitaron a M a una conferencia de empoderamiento para mujeres; ahí le hablarían sobre cómo lograr sus sueños y otros temas que de primera mano parecen inofensivos. Atrapada por la curiosidad y el aburrimiento, fue a dicha reunión. Allí le explicaron a ella y a otras dos amigas de qué se trataba realmente todo.

Les dijeron que eran un movimiento de mujeres reciente en México, que había tenido éxito en otros países como India y Nueva York, (sí, Nueva York fue contemplado como país). Para pertenecer al grupo, los miembros debían aceptar dos reglas: la primera, estar dispuesto a cambiar su vida y abrirle la puerta a la abundancia; la segunda, no hablar del movimiento con los hombres ni con “personas negativas”. El motivo era que ambos grupos no estaban listos para ver cómo las mujeres eran exitosas y por ende siempre harían comentarios en contra.

Luego vino la siguiente parte. “M” tenía que aportar 10,000 pesos como inversión e invitar a otras dos más a unirse al movimiento; estas invitadas serían su apoyo y contribuirían a que ella subiera al siguiente nivel. A su vez, ellas tenían que invertir la misma cantidad y cada una invitar a otras dos conocidas. Mientras más mujeres invitaran al grupo, más rápido podrían ser el centro del modelo y recibir 80,000 pesos “para empoderarse y cumplir sus sueños”. El plazo de entrega del dinero era de entre una y dos semanas, y podían retirar su apoyo cuando quisieran.

El éxito de los modelos piramidales o que trabajan bajo “el esquema Ponzi” es que siempre necesitarán nuevos miembros para que quienes estén en la cima reciban los rendimientos correspondientes. Aparentemente, faltaban otras 8 mujeres para que “M” recibiera su parte. El primer problema era que en el pilar al cual entró ella también había otras dos mujeres, por lo que el día de la entrega del dinero no necesitarían 80,000 sino 240,000 pesos. Así qué en lugar de requerir 8 nuevos miembros, hacían falta 24.

El segundo problema era que en el nivel en el que se encontraba M y sus otras dos compañeras pertenecía a uno de los 8 pilares que conformaban el movimiento. A todas las mujeres que se encontraban en ese nivel (24 en total), se les había prometido el pago de sus 80,000 pesos en la misma fecha. Para hacerlo, se necesitaba una recaudación que ascendiera a 1,920,000 pesos. Esto significaría traer a 192 miembros nuevos al grupo y que cada una de ellas aportara sus 10,000 pesos respectivamente.

La primera semana, M, no recibió su parte, porque la encargada de la entrega del dinero se confundió y lo entregó a otras tres mujeres de otro pilar.

Ante la confusa organización del esquema, la líder del movimiento le comentó a M que para entregarle su parte necesitaba que 54 mujeres entraran al grupo, con la esperanza y el anhelo de recibir su parte prometida, M invitó a todas sus amigas, conocidas y hasta las vecinas. Logró que 8 nuevas mujeres entraran al grupo.

Una de las 8 mujeres tuvo que retirar su apoyo porque le comentó a su esposo sobre el tema. Él le prohibió retirar dinero de la cuenta conjunta que tenían, alegando que el movimiento era en realidad una estafa. Esta situación, sirvió como ejemplo para reforzar ante el grupo que no se debía comentar sobre él… con los hombres.

Como una de las invitadas de M no cumplió con su parte, en la segunda semana tampoco recibió el retorno prometido.

En la tercera semana M tampoco recibió el dinero. El pretexto fue que una invitada no había dado su parte correspondiente y por ello no se podía entregar el dinero incompleto. Como dicen, la tercera es la vencida, y M se hartó. Por ello le dio un ultimátum a la líder: si no recibía el dinero en la siguiente fecha, ella y todas sus invitadas retirarían su dinero.

Esta historia todavía no tiene desenlace. Pero M se ha metido en varios problemas con sus invitadas. En caso de querer reclamar, no tiene a dónde acudir, ya que estas “inversiones” no están reguladas por ninguna institución.

“Esto por lo general termina en un gran fraude en el que se prometen elevados rendimientos a los participantes y al final únicamente los promotores de arriba, es decir, los que inician el negocio son los únicos que sí reciben de los recursos de los involucrados” señala la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

Con información de ComparaGuru.com

LO MÁS VISTO EN TERRA TV:

Terra

compartir

comentar

  • comentarios
publicidad
publicidad