0

Mujer Alfa, es femenina y no ejerce un poder autoritario

La nueva mujer, mantiene una posición laboral y social igualitaria con el hombre, es una mujer emancipada financieramente

8 oct 2015
21h32
actualizado a las 21h46
  • separator
  • comentarios

Logros de generaciones pasadas, que en la década de los 70 comenzaron a luchar por la equidad de género e igualdad de oportunidades, son capitalizadas por la mujer ejecutiva actual que plantea cambios drásticos en el prototipo clásico de la mujer, a situaciones relacionadas al trabajo en el hogar o a la imagen de que una buena esposa y madre debe vivir abnegada y dedicada al cuidado del marido e hijos.

Hace unos 10 años, el concepto de mujer Alfa empezó a cobrar fuerza en Estados Unidos y hoy se ha extendido a nivel mundial, refiriéndose a la mujer como quien provee más dinero al núcleo familiar, toma decisiones y ejerce funciones que históricamente estaban relacionadas al rol masculino, sin embargo sigue siendo femenina y no ejerce un poder autoritario.

Si las familias alientan a las niñas a recibir una educación de calidad, apoyándolas a cumplir sus sueños y metas de vida, donde su límite sea su propia capacidad, entonces evitarían discriminaciones nocivas para su autoestima que golpearán fuertemente su productividad laboral futura.
Si las familias alientan a las niñas a recibir una educación de calidad, apoyándolas a cumplir sus sueños y metas de vida, donde su límite sea su propia capacidad, entonces evitarían discriminaciones nocivas para su autoestima que golpearán fuertemente su productividad laboral futura.
Foto: Facebook

Los tiempos cambian

No hace mucho tiempo atrás, la mujer ejercía cargos de asistencia en las empresas, a tal punto que en una reunión entre pares, gerentes o incluso directivos, lo usual era que la mujer (probablemente habría no más de una en esa sesión) tomara notas y sirviera el café, aunque ostentara el mismo cargo de los demás.

Todavía hoy, en una familia en la cual ambos padres trabajan, es normal que la mujer siga encargándose en un gran porcentaje de las tareas domésticas o que correspondan a los hijos. Así, si el niño se enferma, será la mujer quien falte al empleo, o si convocan a una reunión de padres en la escuela, será la madre quien esté presente y si se crea un grupo de WhatsApp de padres del grado, probablemente sean las mamás quienes estén más activas en ese espacio de conversación.

De hecho, si el esposo extendiera las sábanas de la cama matrimonial y alguien le preguntara que está haciendo, la respuesta sería: estoy ayudando a mi esposa a arreglar la cama (aunque él lo estuviera haciendo solo). Estas respuestas y actos automáticos son aceptados y reconocidos socialmente como válidos y correctos.

Sin embargo, hoy en día es cada vez más común ver a padres bañando a sus hijos, lavando los cubiertos, cocinando la cena, llevando a los hijos al colegio o aprendiendo a hacer peinados a la hija. Pues al fin y al cabo, en la mayoría de las parejas modernas, ambos trabajan fuera del hogar igual cantidad de horas y son padres de los niños con iguales responsabilidades.

La mujer Alfa al tener un lugar igual al del hombre en el mercado laboral y estar ausente del hogar por muchas horas cada día, exige a su pareja una división equitativa en las tareas domésticas, así como en la atención y cuidado de los hijos. Esta situación ha llevado a los hombres a asumir más activamente su papel de padres, encontrando grandes satisfacciones en el juego y el espacio de tiempo compartido con sus hijos, permitiéndoles mejores relaciones con ellos.

Ya no es insólito que una mujer gane más que el varón, que tenga mayor patrimonio o que incluso logre una carrera profesional más exitosa o de mayor reconocimiento que el hombre. Y es que la búsqueda de eficiencia de las organizaciones (públicas, privadas o sin fines de lucro) nos lleva a necesitar de talento humano capacitado y capaz de tomar decisiones, sin importar su género, lo cual crea una oportunidad de desarrollo profesional importante para las mujeres.

La mujer Alfa puede resultar agresiva para los demás, especialmente cuando no se comprende el cambio social que implica el rol de la mujer actual en la sociedad, pues ella toma decisiones profesionales y personales de manera rápida, tiene fuerte autoestima y no se siente posesiva ni celosa porque no precisa de una pareja para sentirse completa. Decide compartir su vida en pareja, siente amor y se enamora, pero ella es completa en sí misma y busca relacionarse con gente también completa, pues sabe que nadie puede dar lo que no tiene incluyendo alegría, amor y cariño.

Una característica importante de la mujer Alfa, es que independiente a su estado civil, mantiene una posición laboral y social igualitaria con el hombre, es una mujer emancipada financieramente. Es autosuficiente y segura de sí misma, es una líder nata pero ello no implica que rivalice con el hombre ni desarrolle una imagen masculina.

Además de dedicarse al trabajo y de conseguir logros profesionales, le gusta cuidar su imagen y su aspecto personal, es activa y deportista, sin descuidar su femineidad tanto en su aspecto como en sus tratos y modales.

A mayor pobreza, la carga demográfica y de requerimientos de cuidado es mayor y como éste deber de cuidado usualmente recae en las mujeres, se favorece al empleo informal y disminuyen sus oportunidades de progresar, condenándola a ella y a sus hijos a continuar en la pobreza.
A mayor pobreza, la carga demográfica y de requerimientos de cuidado es mayor y como éste deber de cuidado usualmente recae en las mujeres, se favorece al empleo informal y disminuyen sus oportunidades de progresar, condenándola a ella y a sus hijos a continuar en la pobreza.
Foto: Reforma/Salvador Chávez

Impacto en el hogar y en la economía

Además de impactar en el ambiente laboral y profesional, la mujer Alfa es una consumidora exigente, busca eficiencia y por lo tanto las compras por Internet le agregan valor al disminuir el tiempo que precisa para realizar las mismas, inclusive para los enseres y mercaderías del hogar.

No es una súper mujer, simplemente es una estratega para poder cumplir con sus roles y no descuidar su felicidad, la cual se alimenta del logro de metas en cada área de su vida, en la permanente búsqueda de equilibrio. Transmite ternura y sensibilidad, pero maneja con inteligencia los horarios y prioridades.

Si bien la estructura de las familias hoy en día se aleja mucho de modelos tradicionales, el hecho de que una mujer sea cabeza de hogar cada día sorprende menos y no solo es aceptado socialmente sino que se destaca la valentía de las mujeres que enfrentan solas los desafíos de criar a la nueva generación.

Las decisiones financieras que impactan en la familia, usualmente, son tomadas por mujeres, resultaría de hecho extraño que un hombre decida sin consultar con su pareja la compra de un auto, un paquete de viaje de vacaciones o incluso realizar inversiones bursátiles; sin embargo, las mujeres son más independientes al momento de tomar éstas decisiones.

Esto fue claramente demostrado en el primer año en que se aplicó en la Bovespa el programa “Mulheres en accion”, ya que se registró un crecimiento de más de 30% de las operaciones bursátiles. Quizás sea porque la mujer Alfa, que está en pareja, percibe ingresos iguales o superiores a los de él, lo cual la deja en una posición de independencia económica.

Sin embargo, ésta libertad de toma de decisiones puede ser causa de numerosos conflictos, tanto en el hogar como en la empresa, si no es asumida por sus pares como positivo el cambio cultural que implica el nuevo modelo de mujer, que dista bastante de los conceptos y roles de la generación anterior.

Los comercios harán bien en notar que sus clientas deciden de manera distinta cómo comprar, las empresas necesitan internalizar procesos de incorporación en sus formas de empleo y comprender que la maternidad es natural y forma parte indivisible del ser humano, los institutos educativos deberán ampliar las fronteras de condiciones para incorporar en igualdad a las mujeres que desean estudiar plomería, electricidad, o mecánica, por ejemplo, pero por sobre todo las familias deben despertar al nuevo modelo de mujeres que viven y transforman la comunidad.

Las tareas de la casa deben ser divididas en igualdad de condiciones entre niñas y niños, los juegos no tienen porque dividirse por género, pues los varones cambiarán pañales y las mujeres manejarán automóviles. Las creencias deberán ser revisadas en todos los estadios de la sociedad.

El poder de las mujeres es imparable pues transforma su vida, la de su familia, a la comunidad y a las siguientes generaciones. No es feminismo, es una descripción de la nueva sociedad en la que vivimos, aprendemos, trabajamos, amamos, sufrimos, gastamos, crecemos e impactamos. Sigamos Hablando de Dinero, porque así aprendemos a manejarlo mejor.

Econ. Gloria Ayala Person
www.ayalaperson.com.py
www.hablandodedinero.com
www.youtube.com/hablandodedinero
gloria@ayalaperson.com.py

LO MÁS VISTO EN TERRA TV:

Poniatowska supo qué es una guerra hace 30 años con el terremoto de México
Jennifer Lawrence muy sexy a lo Bajos Instintos

Terra

compartir

comentar

  • comentarios
publicidad
publicidad